La importancia de los microorganismos-efectivos…..

La importancia de los microorganismos-efectivos para la reversión de la entropía

El desarrollo de los microorganismos-efectivos comenzó en el año 1968 con el propósito de incrementar la calidad de las cosechas y como medida para hacer frente a las dificultades de los cultivos intensivos. Sin embargo hasta 1980 no se determinaron sus aplicaciones prácticas. En 1982 los microorganismos-efectivos se convirtieron en un producto utilizado en la práctica y gozaron de aceptación en todo el mundo, en un momento en que la agricultura biológica ganaba cada vez más adeptos. A día de hoy los microorganismos-efectivos se utilizan en más de 80 países (120 para el año 2000), y en más de 10 de estos países la técnica de los microorganismos-efectivos ya está contemplada en la política nacional.

Puesto que en estos países se trata de forma conjunta los problemas de la agricultura y los del medioambiente, se resuelven al mismo tiempo también los problemas sanitarios. Las palabras clave que definen esta tecnologia son: segura, no agresiva pero eficaz, asequible desde el punto de vista económico, alta calidad y alta productividad. El objetivo último de la técnica microorganismos-efectivos es la creación de una sociedad viva y sana, en la que predomine el bienestar y la coexistencia armónica de todos sus miembros.
Puesto que la población mundial crece día a día, las superficies cultivables y los recursos naturales de los que disponemos se ven cada vez más limitados y los problemas medioambientales cada vez representan una amenaza mayor, lo que nos hace mirar al futuro con pesimismo. Prevalece la convicción de que es posible la coexistencia y colaboración de los pueblos para la resolución de los problemas, sin embargo somos escépticos en lo que se refiere a la posibilidad de alcanzar un estado de bienestar general.

Para poder conseguir que toda la humanidad alcance un estado de bienestar a través de la coexistencia, debemos atajar los problemas desde la raíz de la sociedad. Hemos de cimentar una nueva sociedad en técnicas que ahorren entropía y favorezcan la evolución de la Tierra. Por tanto resulta imprescindible crear en la sociedad un sistema tecnológico que se base en esos conceptos.

Antes de que la humanidad creara civilizaciones y la población aumentara en progresión geométrica, la Tierra tenía funciones que conservaban el equilibrio de la entropía, mediante las cuales se podía tomar cantidades ilimitadas de energía del Cosmos. Sin exagerar podemos decir que la Tierra ha ido evolucionando hacia la abundancia. Los resultados son los minerales, aceites, carbón y la gran variedad de la flora y la fauna.

A decir verdad, en la actualidad la existencia de la humanidad está en gran medida enfrentada a la evolución de la Tierra: se construyen obras públicas sin freno, se malgastan enormes cantidades de recursos y la contaminación se dispara. La humanidad se ha convertido en una carga para el planeta, ya que se contrapone a la evolución de la Tierra. Si se dejan las cosas así, la entropía crece enormemente por nuestra contaminación. Todos estaremos de acuerdo en que estamos camino de nuestra propia destrucción.

La entropía excesiva conduce al planeta hacia una oxidación y contaminación excesivas. Además si continúan los actuales niveles de contaminación, comenzarán a expandirse y reforzarse microorganismos y virus perjudiciales, de modo que no sólo continuaremos contaminando el planeta, sino que además provocaremos plagas, ya que los insectos se multiplicarán y transmitirán enfermedades incurables que pondrán en peligro a las formas de vida más complejas.

La entropía crece en el mundo actual. Para poder atajar estos problemas, surge la imperiosa necesidad de buscar técnicas que ahorren entropía para poder concentrarse en ellas, ya que resultan adecuadas para la evolución de la Tierra