LA EFICACIA DE LOS PRINCIPALES MICROORGANISMOS CONTENIDOS EN ME

Cada una de las especies contenidas en el ME ( Bacterias Fotosintéticas, Acido Lácticas,
Levaduras, Actinomicetes y hongos de Fermentación) tiene su propia e importante función. Sin embargo podríamos decir que la bacteria fotosintética es el pivot de la tecnología ME, pues soportan las actividades de los otros microorganismos. Por otro lado utilizan para sí mismas varias substancias producidas por otros microorganismos.

Bacteria Fotosintética:

las bacterias fotosintéticas son microorganismos autosuficientes e independientes. Ellas sintetizan las substancias útiles producidas por la secreción de las raíces, materia orgánica y/o gases perjudiciales (como el sulfuro de hidrógeno) utilizando la luz solar y el calor del suelo como fuentes de energía. Las sustancias benéficas está compuestas por aminoácidos, ácidos nucleicos, sustancias bioactivas y azúcares, todas las cuales ayudan al crecimiento y desarrollo de las plantas. Estos metabolitos son absorbidos irectamente por las plantas actuando también como substratos para el desarrollo de las bacterias. Al crecer las bacterias fotosintéticas en los suelos aumentan la cantidad de otros microorganismos eficaces. Veamos un ejemplo: Los substratos secretados por las bacterias fotosintéticas aumentan la disponibilidad de aminoácidos o componentes nitrogenados. Es así que la cantidad de la VA (vesicular/arbuscular) mycorrhiza se incrementa por la disponibilidad de compuestos nitrogenados (aminoácidos) en los substratos secretados por la actividad de la bacteria fotosintética. A su vez la VA mycorrhiza incrementa la solubilidad de los fosfatos en los suelos suministrando fósforo a las plantas. También la VA mycorrhiza puede coexistir con el Azotobactor como bacteria fijadora de nitrógeno, aumentando así la capacidad de fijación del nitrógeno en las legumbres, por ejemplo.

Actinomicetos :
La estructura de los Actinomicetos, intermedia entre la de las bacterias y hongos, producen substancias antimicrobianas a partir de los aminoácidos y azúcares producidos por las bacterias fotosintéticas y por la materia orgánica. Esas sustancias antimicrobianas suprimen hongos dañinos y bacterias patógenas. Los Actinomicetos pueden coexistir con la bacteria fotosintética. Así, ambas especies mejoran la calidad de los suelos a través del incremento de la actividad microbiana.

Bacterias Acidas Lácticas:

Las bacterias ácido lácticas producen ácidos a partir de azúcares y otros carbohidratos provenientes de las bacterias fotosintéticas y las levaduras. Esta es la razón por la que ciertas comidas o bebidas, tales como el yoghurt o los pickles se fabrican utilizando éstas bacterias lácticas desde hace un largo tiempo. El ácido láctico es un potente esterilizador. Como tal, combate los microorganismos perjudiciales y acelera la descomposición de las materias orgánicas. Por otra parte las bacterias ácido lácticas facilitan la fermentación de materiales tales como la celulosa y los tronco evitando así causar perjuicios similares a los que se originan cuando estos materiales entran en descomposición. La bacteria ácido láctica tiene la habilidad de suprimir la propagación del fussarium (microorganismo patógeno que produce problemas de enfermedades en los cultivos). Generalmente el incremento en las poblaciones de fussarium debilita las plantas. A su vez esta condición de debilidad produce el incremento en las poblaciones de nematodos. La presencia de éstos nematodos, a medida que las bacterias ácido lácticas actúan suprimiendo los fussarium, disminuye progresivamente hasta desaparecer.

Levaduras :

Las levaduras sintetizan y utilizan las substancias antimicrobianas que intervienen en el crecimiento de las plantas, a partir de los aminoácidos y azúcares producidos por las bacterias fotosintéticas, así como las de la materia orgánica y de las raíces de las plantas. Las substancias bioactivas, tales como hormonas y enzimas producidas por las levaduras incrementan la actividad celular y el número de raíces. Sus secreciones son substratos útiles para ciertos microorganismos efectivos, tales como las bacterias ácido lácticas y los Actinomicetes.

Hongos de Fermentación :

Los hongos de fermentación como el Aspergillus y el Penicilina actúan descomponiendo rápidamente la materia orgánica para producir alcohol, esteres y substancias antimicrobianas. Esto es lo que produce la desodorización y previene la aparición de insectos perjudiciales y gusanos.

Este es el fenómeno que llamamos coexistencia y coprosperidad.

Cuando los ME se desarrollan como una comunidad dentro del suelo,también ocurre lo mismo con los microorganismos nativos de esos suelos. Por tal razón la microflora se enriquece y el ecosistema microbiano comienza a equilibrarse mientras disminuye el porcentaje de  patógenos. Así las enfermedades producidas por los suelos se suprimen mediante el proceso conocido como “competencia exclusiva”. Las raíces de las plantas producen también sustancias útiles como carbohidratos, aminoácidos ,ácidos orgánicos y enzimas. Los microorganismos eficientes utilizan este substrato para desarrollarse. Durante este proceso ellos segregan también substancias y proveen aminoácidos, ácidos nucleicos , y una gran cantidad de vitaminas y hormonas a las plantas. Por esta razón en estos suelos los microorganismos eficientes y otras bacterias benéficas coexisten a nivel de la Rizosfera (área de las raíces) en un estado de simbiosis con las plantas.

¿Cómo funciona ME?
Lo que los microorganismos efectivos tienen de especial es su funcionamiento. Para poder entender mejor este funcionamiento y sus sorprendentes efectos, es necesario observar de cerca los descubrimientos fundamentales y pioneros que el profesor universitario Teruo Higa ha transmitido al mundo como resultado de sus investigaciones en el campo de la  microbiología:

1. El descubrimiento de la diferencia fundamental entre los dos procesos en los que la
naturaleza descompone las sustancias orgánicas para aprovechar los organismos
resultantes, es decir, la putrefacción y la fermentación

La putrefacción  separa el nitrógeno del material orgánico y lo desprende (en su
mayoría en forma de amoníaco) con generación de calor a la atmósfera. En el producto
resultante (estiércol líquido y sólido, compost, etc.) se produce una correspondiente
pérdida de energía.

La fermentación, gracias a los microorganismos correspondientes, incorpora
nitrógeno al material orgánico, lo que supone una ganancia de energía; por tanto, el
producto resultante es más fácil de digerir y transformar en los procesos subsiguientes
(fabricación de humus, fermentos, etc.) y, lo que es más importante, se generan
antioxidantes. Además, los procesos de fermentación se desarrollan sin emisión de
olores

.2. El descubrimiento del principio de dominancia es la base sobre la que se sustenta el
funcionamiento de ME. Gracias al profesor Teruo Higa, hoy conocemos 3 grupos de
microorganismos. Dos de estos tres grupos se denominan “Microorganismos jefes”, y son
los organismos de la putrefacción y la fermentación. El tercer grupo recibe el nombre de
“organismos obreros”. Este grupo tan grande de los llamados microorganismos
indiferentes trabaja (y ese es el descubrimiento pionero del profesor Teruo Higa) según la
proporción cuantitativa de una u otra clase de microorganismos (putrefacción o fermentación)
según el principio anterior. Si los organismos fermentadores son mayoría, un gran número de
otros microorganismos se apuntan a la fermentación con todas las repercusiones positivas de
este efecto sinergético: crecimiento, producción, calidad y conservación de las cosechas. Si
son los organismos de la putrefacción los que predominan, todas estas ventajas desaparecen y, además, se produce el correspondiente problema del mal olor.

Las funciones de este cultivo microbiano sinergético son, en concreto:
la inhibición de microorganismos patógenos, la transformación de sustancias nocivas para la
vida en sustancias beneficiosas, la descomposición de material orgánico, y la inhibición de
malos olores y podredumbre, lo cual descarta la aparición de enfermedades y plagas
provocadas por el ambiente. Estos efectos son consecuencia de las cinco clases de microbios
principales presentes en ME, los cuales al realizar su actividad, es decir, al segregar productos
metabólicos que a su vez sirven como producto de partida (alimentación) para sus simbiontes,
se apoyan y se refuerzan mutuamente. Para obtener más detalles sobre la composición de ME,
vaya aquí.

Cabe destacar

La alta capacidad que posee ME para generar antioxidación, un efecto derivado de las grandes cantidades de antioxidantes que se producen ininterrumpidamente durante el proceso metabólico circular de los microbios y que son tan importantes para todos los seres vivos. A este respecto, hay que destacar también (aunque este hecho no se ha podido fundamentar científicamente por la falta de bases actual) el efecto general regenerativo de ME en toda la materia, incluso inerte. Según suposiciones del doctor Higa, esto es así debido a las ondas gravitacionales emitidas por determinados microbios; estas ondas se oponen a la entropía, es decir, a las tendencias universales al caos y la destrucción, y de esta manera actúan sobre toda la materia concebible manteniendo su estructura o, por llamarlo de alguna manera, de modo “sintrópico”. La arcilla y la cerámica pueden incluso retener y reproducir de forma duradera estas ondas particulares.

 

 

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